La dieta Mediterránea ha sido durante décadas una de las más seguidas y comentadas en el ámbito de la Vida Sana, pero además de sus innumerables contribuciones a nuestro cuerpo, cuáles son los aportes de la Dieta Mediterránea a nuestra piel?
Antes que nada comencemos por contar un poco sus orígenes y cómo está compuesta.
La Dieta Mediterránea comenzó a despertar interés en la década de los años 50, cuando se observó que las enfermedades de tipo cardíaco tenían menos incidencia en países mediterráneos que en los Estados Unidos. Desde ese momento hasta la actualidad hay gran cantidad de estudios que confirman lo anterior. La Dieta Mediterránea ayuda a prevenir enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.
A pesar de que en los países mediterráneos se consume más grasas que en los EE.UU, las grasas de alimentos de la zona del mediterráneo, son más ricos en ácidos grasos monoinsaturados. Estos reducen el colesterol total y el llamado “colesterol malo”, tal es el caso del aceite de oliva, los frutos secos y las semillas.

Los alimentos como: los cereales integrales, frutas, frutos secos, legumbres, verduras, y el aceite de oliva son la base. Con moderación se incluyen, el pescado, los mariscos, los lácteos y las carnes de ave.
Además de los beneficios cardioprotectores, estos alimentos son antioxidantes que aportan vitaminas E,A, C y flavonoides. Los flavonoides protegen el cuerpo de los radicales libres, como la radiación solar.

Con todo lo anterior referenciado, ahora podemos decir cómo beneficia la Dieta Mediterránea a nuestra piel.
En primer lugar la dieta tiene un fuerte componente antioxidante, protegiéndonos contra el envejecimiento, y al contener un bajo contenido glucémico nos protege contra el acné. Los alimentos con vitamina A, previenen la aparición de manchas y arrugas finas. La vitamina C, ayuda a la producción de colágeno y neutraliza la acción de los radicales libres, que causan el envejecimiento.

El aceite de oliva contiene antioxidantes, y vitaminas A, E,D, K. Recordemos que la vitamina D, ayuda a prevenir el envejecimiento prematuro de la piel. El déficit de vitamina D, puede traer mayor incidencia de enfermedades dermatológicas como el acné, la rosácea, o dermatitis.
La vitamina E, ayuda en el proceso de renovación celular de nuestra piel, mejorando el tono y la textura.
En conclusión, tengamos en cuenta que la incorporación de una Dieta Mediterránea, ayuda y contribuye a la salud en forma integral. Esto trae aparejado, beneficios para nuestra piel.
Ante la duda de que alimentos tenemos que incorporar en nuestra dieta, es aconsejable acudir a un nutricionista.
Aquí les dejo un enlace a la Fundación Dieta Mediterránea, donde pueden consultar información al respecto.

