Los perfumes en Roma Antigua, han tenido que ver con ideales de belleza y de lujo, al cual han accedido en la antigüedad las clases más pudientes. Muchas de estas costumbres, se puede decir que las han heredado de los griegos. Dentro de todo lo que tiene que ver con la belleza, los perfumes han tenido un papel preponderante.

¿DE DÓNDE VIENE LA PALABRA PERFUME?
La palabra Perfume viene del latín Per Fumum, infiere al olor “por medio del humo”. Esto hace referencia a que en la antiguedad, para perfumar el ambiente se quemaban, raíces o resinas.
La base de cualquier perfume tenía dos elementos. Uno de base que era líquido y graso, como un aceite vegetal, (oliva, sésamo, lino o almendras). Y el otro componente era sólido y se añadían al aceite para aportar el aroma, (flores, raíces, especias resinas). Las más usadas eran el azafrán, el nardo, el narciso, la rosa o la canela.
Roma se sintió siempre atraída por las costumbres y el arte del pueblo griego.
Se vendían perfumes en Roma Antigua como el Kyphi o el Metopion egipcio. El Kyphi era un incienso elaborado con una receta magistral por los sacerdotes egipcios. También se comienza con el desarrollo de distintas técnicas de preparado y conservación. Utilizando a la vez distintos materiales en la elaboración de los perfumes.

ANTECEDENTES DEL PERFUME EN LA ROMA ANTIGUA
El agua de rosas y azafrán de Cosmus tenía gran aceptación en las noches romanas.
Los perfumes en Roma Antigua, dan lugar a que se funde el “unguentarii”, que es el primer gremio de perfumistas, y tuvieron gran influencia en la época. Lo más común era que fabricaran perfumes de tres tipos. Estos eran los líquidos compuestos por flores y especias, los sólidos de un solo ingrediente y los en polvo. Los en polvo se fabricaban triturando pétalos de flores, con especias.
Había un producto que era la materia destacada para la producción de perfumes en Roma, y era el bálsamo de Judea. Era una resina oleosa, muy escasa.
El emperador Nerón, se dice que gastaba una fortuna en aceites perfumados en las fiestas que organizaba, y le gustaba hacer caer pétalos de flores sobre sus invitados. Se dice además que habría llegado a perfumar a sus animales.

En las necrópolis romanas, los ungüentarios de vidrio, almacenaban perfumes y aceites. Estos se utilizaban para impregnar los cuerpos de los difuntos. https://culturaclasica.com/recuperan-un-perfume-romano-de-un-frasco-sellado-hace-2-000-anos/
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